Cate le Bon nos recompensa con ‘Reward’

En Reward, su quinto álbum de estudio, la cantante galesa ha sabido componer de una forma casi artesanal un sonido art-pop disociado y cambiante que cubre de significado a letras llenas de imperturbabilidad y misticismo folk, resultado de su estancia en los campos de Lake District (Inglaterra), donde quiso abandonar la música durante un tiempo para dedicarse al diseño y fabricación de muebles: una declaración de amor propio impalpable, minuciosa y llena de romanticismoÚnicamente Le Bon era capaz de hacer algo así.

La misma Cate afirma que éste es el sonido de un gran cambio. Nos deja claro que Reward es algo rompedor y fluctuante. Y es así como nos recibe Miami. En las primeras dos líneas, donde se lee “Decorate your own discord, Miami/ Never be the same again” (“Decora tu propia discordia, Miami / No seas lo mismo otra vez”) ya se nos marca la ruta a seguir.

Seguida de Daylight Matters, una oda a la distancia y a la importancia de la luz del día, aparece Home to you, el que es fácilmente uno de los hits que tenemos en este LP. Aquí, Le Bon reflexiona acerca de  qué significa tener un hogar, y lo hace de una manera brillante. Ya sea por la letra, o por el ritmo al unísono en alguna de sus partes, esta es una de esas canciones en las que quieres volver a escucharlo todo otra vez inmediatamente después de que haya terminado – si no antes.

En una entrevista para Huck, la cantante afirmaba que lo absurdo como forma de empatizar le parecía más interesante que el decir algo de forma directa. Eso es exactamente lo que se percibe en Mother Mothers Magazine y Here It Comes Again, donde es muy difícil tener una opinión acerca de qué está sonando. La música rellena los espacios y se colapsa. “Siempre es un poco como un shock que vuelve. Pero me emociona mucho”- añade.

Reward fue compuesto principalmente con un piano antiguo. En muchas de las melodías, la combinación de voz y sintetizador toman el protagonismo total de la canción, proporcionando un aire muy retro. Es el caso, por ejemplo, de Magnificent Gestures.

Pese al sentimiento de ambivalencia  en todo lo que parece rodear a Reward, vemos algunas referencias. Las guitarras y los agudos de Tim Presley, con quien Le Bon ha colaborado en proyectos anteriores como Hippo Lite (2018), se aprecian con bastante claridad en Meet the man, la clausura del álbum y uno de los temas más reveladores y destacables. Si a estas alturas del disco todavía no te has enamorado de Reward, este es el momento.

El álbum, de diez canciones, fue grabado con vistas al océano en Panoramic House (Stinton Beach, CA) con la colaboración de músicos como Josh Klinghoffer, Sweet Baboo o Stella Mozgawa y producido por la propia Le Bon, en compañía de Samur Khouja. Se publicó en mayo de este mismo año bajo el sello Mexican Summer Records, quienes también recogen títulos de artistas como Jessica Pratt, Allah-Las, Jess Williamson o Ariel Pink.

A diferencia de los aclamados Mug Museum (2013), o Crab Day (2016), en Reward Le  Bon hace un viaje de ida y vuelta a su propia realidad, invitándonos a descubrir todo un universo de introspección que sin duda merece la pena  ser visitado.