“Indie-nominación de Origen”. Cuarta jornada Sonorama

Sábado, desayuno fuerte y recargamos energías para vivir otra gran explosión de emociones en la Plaza del Trigo. Quedaba una sorpresa fuerte que para nosotros aún era un misterio, y la esperábamos ansiosos. El control de accesos a la plaza fue muy efectivo y dentro no hubo agobios ni aglomeraciones.

Veintiuno abrieron con fuerza la mañana, fue otro de los emergentes más alabados, con su ‘Dopamina’ pusieron a tono a todo el gentío.

El asturiano Willy Naves, con su banda, derrochaban ilusión y así nos la transmitieron. Sacaron al escenario a colaborar a Laia Alsina de The Crab Apples y a Diego de Veintiuno. El momento cuando dejaron a toda la plaza coreando “quédate siempre con ganas de más …” fue memorable.

Durante el concierto de Willy, en la concurrida “zona mixta” tras el escenario, nos enteramos de quienes eran la sorpresa del día. Aún quedaban Olivia, que continuaron elevando las revoluciones con ‘El último asalto’.

Y The Garlic Phantoms, que con el olor creado por la tirada de ajos, hicieron salir vapor de la olla con dos potentísimos temas que los pusieron a volar por el escenario. Juan “Fly-Factory” cambió con muy buen hacer la cámara por la guitarra y le fotografiamos los demás.

La calma antes del broche final, Javier Ajenjo presentó a la gran sorpresa: Viva Suecia!!!, aunque Rafa tenía un dedo roto, pudieron ofrecer su show con un miembro más (Jesús Cobarro de Noise Box), derrochando emoción, sentimiento y fuerza.

Mientras sonaba una selección de 10 temas ya míticos, confetti blanco voló por la plaza varias veces, y es que ya sabemos que “Todo lo que importa” está en el aire … Fue fantástico e inolvidable para todos y todas.

Como se acercaba la hora de comer y queríamos seguir remojándonos en el colorido y las risas del pueblo, nos perdimos por las calles hasta encontrar el famoso “cachi (o mini) de croquetas”, indispensable para nutrirse bailando las sesiones de la Plaza de la Sal y el Central.

En el recinto la primera parada fue Nacho Vegas, que aún de día y rodeado de su banda estrella y coro, hizo un buen repaso de su repertorio.

Nuestras queridas The Crab Apples reunieron una buena multitud en el escenario Negrita y se mostraron elegantes con sus aterciopelados trajes. El concierto fue cortito pero intenso.

Carolina Durante pilló por sorpresa a quienes no sabían que crean pogos espontáneos entre el público. ‘Ahora sí que sí’ Diego pudo gritar y saltar en el escenario principal. A Cayetano, por supuesto, le volvieron pitar los oídos.

Un rato después, llegó la hora de Zahara, que con una escenografía super colorida, vestida de plata y acompañada de Martí de Mucho, hicieron bailar a todo aquel que llegaba, ya que el recinto estaba prácticamente lleno para el siguiente concierto.

El momento estrella del Sonorama 2019 estaba a punto de comenzar. Nacho Cano estaba elevado en un púlpito con cinco teclados a la izquierda del escenario y un coro a la derecha. Primero salió Alberto de Miss Caffeina para cantar ‘Héroes de la Antártida’, pero las colaboraciones más destacables fueron las de Rafa Sánchez de La Unión en ‘Sildavia’, Maryan Frutos en ‘Aire’ y Shuarma y Javiera Mena en ‘Mujer contra mujer’. Paco Clavel (que nunca falta en este festival) apareció hacia el final para el colofón de fiesta y fuegos artificiales con “Vivimos siempre juntos”.

Shinova también encantó e hizo volar pirotecnias y Fangoria, incuestionable, entre bailarines, versionó a OBK con ‘Historias de amor’, pronunció el enésimo himno del Sonorama, ‘No sé qué me das’ con gran éxito.

Quienes no nos dejaron poner los dos pies a la vez en el suelo fueron Crystal Fighters, con su macedonia de sonidos que resulta como una danza tribal imparable.

Quisimos acompañar a Delorean en su despedida de los escenarios. Hicieron un concierto muy fino y recordamos con nostalgia toda su andadura en este género en vías de extinción. Aún nos queda WAS…

La despedida de Delorean fue también la nuestra para retirarnos a descansar.