De cuando Monterrosa llenó El Sol

Jueves por la noche, la sala El Sol, amigas, música, buena compañía y ese ambiente donde sentirme libre y segura…y con todo esto la noche se presentaba especial, mágica, grandiosa.

Empezábamos viendo a Asunción, el proyecto del actor Julián Villagrán, con su pop-rock de bases electrónicas con el que ya se empezaba a llenar una sala con las entradas agotadas desde hace semanas. Y es que Monterrosa hacía su puesta de largo en Madrid y nadie quería perderse el evento del mes.

Vuelvo con Asunción que nos interpretó temazos pertenecientes a su inminente EP con los que no pudimos dejar de bailar y empezar a calentar motores para lo que se venía a continuación. Guitarras, sintes y loops son las herramientas que Julián utilizó para dejar al público en lo más alto. Además, en uno de sus temas, Paula, componente del grupo madrileño Las Odio, subió al escenario para colaborar con él.

Y con todo esto, llegaba la hora de recibir a Rocío, Enrique y Angy en el escenario de la Sol. En cuanto salieron, la sala se vino abajo. Enmarcaban su aparición con un mensaje rotundo y directo: “nuestro objetivo es que este sea un espacio seguro, donde ser quienes somos, sin pedir disculpas a nadie”.

Segundo más tardes, empezaba a sonar la batería y todo se volvió jolgorio, bailes, saltos, sonrisas y cánticos y es que Monterrosa había hecho historia, y es que Monterrosa petó Madrid, y es que Monterrosa se entregó por completo a su público, y es que Monterrosa se ha convertido en uno de los dúos del momento.

Empezó sonando “Seleccione jugador”, seguida de “1992” y la gran “Me manipulaste”. Después Rocío interpretó en solitario “Autobiografía” donde hablaba de ese momento en el que consigues romper la barrera de la cama cuando te quedas sin pareja y consigues dormir en medio de la misma sin ningún tipo de drama.

Y siguió la fiesta con “De vuelta”, “Más fuerte”, “El origen del mundo” y su temazo “Prácticamente Magia”.

Llegaba la impactante “Flores en el parking” donde aprovecharon para ponerse un poco más serias y decir que con esta canción intentaban devolver todo el apoyo que han recibido por parte del colectivo LGTBI. Y es que, a pesar de todo el cemento que les echen encima, las flores siempre terminan floreciendo, sirviendo como metáfora para todo lo que tiene que sufrir este colectivo.

De esta manera entrábamos en la recta final del concierto pero eso no quería decir que la gente decayera, porque todavía quedaba “Parálisis”, “Fauna” y su animada versión de “Estoy aquí” de Shakira. Para este momento ya estaba todo el mundo en el escenario y Rocío volando por los aires mecida por los brazos de sus fans.

Acabaron repitiendo “1992” mientras los de abajo sentíamos que Monterrosa estaba reescribiendo su historia.

Texto: Miriam Notario

Fotos: Daniel Forés