Entre naranjos y cornetas hacen que su Andalucía también sea la nuestra

Dentro de la lista de cosas que pueden salvarme el día, la música está dentro de mi top 3. Y es que tenemos tanto sentimientos acumulados en estos meses de pandemia que a mí me pones en el Teatro Coliseum con Califato 3/4 en el escenario y lo mínimo que puede pasar es que llore de emoción. Y así fue.

Rozando las 21:30 horas del jueves pasado, de la mano de SON Estrella Galicia, y con el teatro venido abajo, empezaba a sonar el Mençahe der Profeta, que servía como presentación a lo que íbamos a vivir durante la próxima hora y diez. Pelos de punta a medida que los integrantes del grupo iban tomando posiciones en un escenario a media luz que hacía mucho más cálido y especial el momento. Y los Califato, nos hicieron explotar con el primer tema de la noche, el Crîtto de lâ Nabahâ”, con el que llenaron, cada rincón del Coliseum, de olor a naranjos e incienso.

Con este inicio ya no necesitábamos mucho más para meternos de lleno en el directo de los andaluces. Aún así, los próximos minutos fueron igual de emocionantes, cañeros y flamencos. Sonaron y bailamos con Buleríâ del aire acondiçionao”, En bûcca y câttura”, “Hambre de Çangre”, “Açeitunitâ Negrâ”, Camino de Aghmat” y “Fandangô de Carmen Porter”. Para llegar al momento en el que Sole Le Parody se unió a la fiesta para cantar junto al grupo “La Puerta”, tema que los sevillanos versionaron hace unos meses y que recogieron con la versión de la “Puerta de la Cânne” de la malagueña  en un split 7″.

Siguiendo con “Çoleá pa tu mare”, “Puerta de la Cânne” y “Alegríâ de la Alamea”, llegábamos casi al final del concierto. Antes de esto, solo de guitarra, para dar paso a un fin de fiesta apoteósico con “L’ambôccá”, “Ruina” y “Fin de fiêtta”.

Y dejando de lado el setlist, que ya sabíamos que iba a ser de categoría, no puedo pasar de largo por la puesta en escena, la forma de enganchar y conectar con el público que tienen los Califato. Y es que la conexión entre ellos es perfecta y la presencia y voz de Rosana, que les acompañó durante todo el directo, lo hace todo mucho más espectacular. Qué arte, qué alegría y qué buen rato nos hicieron pasar.

Los Califato 3/4 han entrado por la puerta grande, han venido para quedarse y hacerse un hueco, mucho más grande aún, en el panorama de la música nacional. Y hace unos días, sobre el escenario del Coliseum de la Gran Vía madrileña, nos llevaron a rozar el cielo con sus letras, su música y esa forma que tienen de hacernos abrazar sus raíces, sentirlas y vivirlas. Y es que flamenco, rock y electrónica se funden, de manera perfecta, bajo el paraguas de los andaluces, sin perder ni un ápice de potencia ni calidad. Y entre naranjos, cornetas y farolillos hacen que su Andalucía también sea la nuestra. Y ole por eso!