¡¡Festival Gigante para gente enorme!!

¿Qué os pensabais, que no íbamos a hablaros del Gigante? Pues aquí estamos para ello, pero es que nos ha costado una semana recuperarnos de los tres días de música que nos ofrecía este año el Festival. Somos asiduos al mismo desde hace unos años… por muchas razones: por la cercanía, por la variedad en sus propuestas musicales, por el fresquito de por las noches, pero sobre todo, por la ilusión de sentir que todavía existen festivales donde no te pasas la vida en colas y esperas.

Y es que puede parecer una tontería, pero para mí eso es un plus, porque me aburre y me cabrea, a partes iguales, tirarme más de la mitad de la noche esperando para beber, para comer y para mear, porque a veces, llega un punto en el que el cuerpo no puede aguantar más.

Bueno, dejando mis dramas de lado os empiezo a resumir lo que vimos, bailamos y disfrutamos en la sexta edición del Festival Gigante. La apertura corría a cargo de Nixon, seguidos de The Veroñas, Colectivo Panamera y Claim.

Así, dando la bienvenida a las primeras horas de música, llegábamos emocionados a Cooper.

Imagino que ya sabéis que esta va a ser su última gira y claro, muchos de los que estábamos allí mirábamos el concierto de una manera especial, como queriendo empaparnos y disfrutarlo al máximo porque tal y como decía Álex “cada concierto es el último para alguien, se nota y se ve en las miradas”. El ex líder de Los Flechazos nos llevó de viaje a través de sus canciones, sonando así “Ya llegó el verano” o “Entre girasoles“.

Cooper despidiéndose mientras que el escenario de Rayden ya lucía su lema “Nos coméis hasta donde nos tenéis”. A partir de aquí, joya tras joya hechas canciones, en un directo en el que contó con la colaboración de Rozalén en “Tres otoños” y de Bely Basarte en “Careo”.

El madrileño, además, nos puso las pilas con “Habla bajito”, nos dio una lección vital con “Caza de pañuelos” y nos encogió el corazón con su “Haz de luz”.

El relevo de Rayden lo cogía Rozalén con un recinto que, aunque no estaba lleno, con la cantautora presentaba un aspecto bastante aceptable, pudiendo ser, uno de los conciertos con mayor expectación del Gigante. Y es que el directo de Rozalén siempre es una apuesta segura, por sus canciones, por la carga emocional, por su compromiso y porque todo lo que canta suena a delicia.

Ya pasada la medianoche Glitch Gyals, que os sonarán por su archiconocido “Cómeme el donut” y la electrónica de Monterrosa cerraban un jueves flojo en afluencia pero que sería de previa de lo que nos esperaba las próximas 48 horas. Bueno, entre tanto, en el escenario más pequeño estuvieron sonando Tree House, The Uniforms y Carmencita Calavera.

Carmencita Calavera

Ya era viernes, y se notaba que muchos de los asistentes al día siguiente no trabajaban porque había bastante mejor entrada. La segunda jornada del Festival empezaba de la mano de Julieta 21 y Floridablanca en los escenarios principales, mientras que The Morgans y Captains sonaban desde el pequeño.

La tarde ya empezaba a tomar color y así Eva Ryjlen saltaba al escenario con su propuesta en solitario llena del pop más bailable y dulce. Desde que empezara con esta nueva andadura, nos ha tenido enganchados a su “Violencia Posmoderna”.

La noche empezaba a caer y la Habitación Roja saltaban con sus temas más míticos como “Indestructibles” o “La Moneda en el Aire“. Da igual las veces que los veas en directo porque sabes que el subidón que te va a dar con el final de “Ayer” va a merecer la pena. Y es que Jordi y su banda mantienen la esencia de los inicios, con ese indie de los primeros y de los que nos hicieron engancharnos a este estilo de música.

Más platos fuertes, Juancho y su banda o lo que es lo mismo, Sidecars, se llevaban la mayor parte del público de aquella noche, porque de un tiempo para acá han calado hondo con la propuesta salida hace más de diez años de su barrio de Alameda de Osuna. De su directo salieron “La tormenta” o su temazo “Fan de ti“.

Y así, el ‘Astronauta’ de Zahara nos llevaba a lo más alto con ese rollo tan guay que le da a sus canciones en concierto. El buen hacer de la ubetense, que se rodea de grandes conocidos del mundo de la música como son Martí Perarnau de Mucho o Manuel Cabezalí de Havalina, entre otros.

Zahara nos hizo volar y emocionarnos con su “Guerra y Paz” o “Big Bang” y volvernos absolutamente locas con “Hoy la bestia cena en casa”, con la que cerraba otro de los tantos festivales en la que la estamos viendo este año.

Ya era hora de ir cerrando el día con el pop de Embusteros y la electrónica de Ladilla Rusa. En el escenario pequeño estuvieron Detergente Líquido, Octubre Polar, Glotón y Of Moths and Stars.

¡¡Sábado, sábado, sábado!!

Y ya saber que el día lo iban a cerrar Las Chillers nos hacía presagiar que la tarde-noche iba a prometer. Abrían Yo, Estratosféricos, seguidos de Los Vinagres con los flipamos con el buen rollo y la marcha que siempre llevan.

Aún de día empezaban los platos fuertes… De Pedro en conexión absoluta con su público tiró de clásicos tipo “Como el viento” y puso a bailar a todo el recinto. Terminaba con su “Llorona” y nos dejaba con ese sabor de boca tan especial.

Con ese subidón llegábamos a Second, maravilla pura hecha directo. Temazo tras temazo para terminar con “Rincón Exquisito” y recordarnos porque es uno de los mejores grupos indies del momento.

Carlos Sadness seguía con ese buenrollismo de sábado con un directo fresco, muy bailable y bien acogido por todos sus fans. Y es que con ese colorido, ukulele en mano y gafas de sol, nos dejaba al público por todo lo alto para recibir a propuesta internacional del Festival.

We Are Scientists, recién llegados desde Nueva York, con su rock nacido en el año 2000. Y la verdad que para ser una de las propuestas menos seguidas por los asistentes al Gigante, dieron un auténtico espectáculo de batería eléctrica, sintetizadores y canciones pegadizas.

Rozábamos el final de noche con Shinova. Los de Vizcaya venían debajo del brazo con su último trabajo “Cartas de navegación” y lo dieron todo sobre las tablas. Sonaron temas nuevos como “Utopía” o de trabajos anteriores como “Niña Kamikaze“.

Y ya está…llegaron Las Chillers y aquello fue el desparramo más absoluto y maravilloso con el que podíamos acabar el día. Rocío y su banda son grandiosas, de verdad, y son ese punto de alegría para los momentos de bajón, porque ellas, sus versiones, sus “Siempre Juntas” y sus mensajes de amor y libertad son la mejor manera para cerrar un Festival.

Mención también para Flor de Canela, Tripulante y Crucero, Ángela González, Bauer, Hickeys y Novio Caballo que nos ofrecieron sus propuestas en el escenario más pequeño y, por supuesto, más acogedor. Además durante los tres días de festival, la cabina de los Djs no dejó de sonar ni un momento, amenizando la entrada y salida de los asistentes.

Ángela González
Ángela González
Hickeys

Y es que aunque lleguemos tarde, no podíamos pasar la oportunidad de contaros ¡¡¡¡lo bien que nos sentimos siempre entre GENTE GIGANTE!!!

Texto: Miriam Notario

Foto: Daniel Forés