Imprescindible…Barracudas-Drop Out with the Barracudas (1981 Zonophone, EMI, VOXX)

Sobre este disco dice la “Guía esencial del Punk y la Nueva Ola” que editó Rock Indiana:

“Un apabullante artefacto de garaje surf pop que se convirtió en referencia para numerosas bandas de los ochenta”

Los Barracudas se formaron a finales de los 70 en Inglaterra cuando Robin Wills escucha al canadiense Jeremy Gluck hablando sobre los Seeds a una chica después de un concierto.

En las primeras maquetas ya daban una muestra de su potencial con temas como “You were on my mind”  o la canción que les editó Cells Records en su primer single “I want my Woody back”.

Yo conocí a los Barracudas por esta canción, que hace referencia a los coches en los que se llevaban las tablas de surf, pues era una de las enormes versiones que hacían los maravillosos Doctor Petaco en los garitos de Madrid  a finales de los 80.   

La repercusión de dicho single hizo que EMI se interesara. Cuenta la leyenda que la discográfica estaba interesada pero exigía un single que lo petara, y que Robin Wills escribió en quince minutos el imparable “Summer fun”.

 

…I don’t care for the rest of the year

This is what I wanna do

The sun is out

The feelings right

It’s all up to you

In the sun, summer fun…

 

Este temazo abría la cara b de un disco del que hubo dos portadas según el país y el sello en el que se editase. En una de ellas podía leerse “4 grandes chicos, 3 grandes acordes, 14 grandes canciones”

El Surf power popero está presente en varios temas más del disco, como “His last summer” “California Lament” o la maravillosa “(I Wish It Could Be) 1965 Again” que resume la esencia de los Barracudas, mucho más cercana a la California de 1965 que al lluvioso Londres de 1980.

También son surferas “Chevy Baby” “Surfer Joe” o “Surfers are back” que se pueden escuchar en ediciones posteriores.

Dejan de lado el surf pero siguen inspiradísimos en las dos primeras canciones el álbum, “I can´t pretend” y “Violent Times” y se acercan al garaje más psicodélico con “Codeine”  de Buffy Sainte-Marie o en “I saw my death in a dream last night” y marcan de alguna manera la línea que iban a seguir tras este primer y mejestuoso disco. Las setas habían rulado en los estudios Rockfield y se olvidan de los Surfaris para seguir la estela de los Seeds o los Flamin’ Groovies, lo que provoca que EMI quede decepcionada y les rescinda el contrato. Summer fun había escalado en las listas de ventas y ese fue su mayor y único éxito.

A partir de ahí siguieron haciendo un puñado de grandes canciones y discos como Mean Time que editó  el sello francés Closer Records y cuyas grabaciones originales saldrían después en The Garbage Dump Tapes: House Of Kicks Sessions-1982 con un sonido mucho mejor

También siguen siendo muy buenos “Endeavour To Persevere” de 1984  donde ya habían fichado a Chris Wilson, un mito para ellos pues venía de los Flamin’ Groovies

El sello Imposible Records editó el “Live In Madrid” que recogía una de sus numerosas actuaciones en la capital (Yo les vi en el Yasta) pero las rencillas entre Glucks y Wills ya habían terminado con la separación de la banda.

Robin Wills montó con Wilson The Fortunate Sons con un par de discos bastante buenos.

En 1990 hacen las paces y sacan una maravilla llamada “Wait for everything” (fue mi primer vinilo rojo) que produce desde la sombra el mítico Andy Shernoff de los Dictators y que logra un sonido muy parecido al que en esa época hacían otros grandes, los Del Lords. Aparecen grandes canciones pero el grupo da su último concierto en el 93.

En los últimos años han vuelto a girar así que es posible que aún puedas verles en directo.

El Drop out es uno de los vinilos más gastados de mi colección,  Music on Vinyl lo reeditó hace un par de años en vinilo de 180gr. y hay alguna reedición en CD muy completa que trae unos bonus tracks deliciosos.

Imprencindible, por supuesto.