Ismael Serrano nos vuelve acercar a la música

La nueva normalidad, nueva forma de ver la vida, diferente manera de sentir la música. Los nuevos conciertos, los post confinamiento, puede que sean los que más necesitábamos. Los que han reinventado con todas las fuerzas por todas las citas que se han pospuesto. Mascarilla, distanciamiento social y sentados, como ya es costumbre desde hará un par de meses.

Con todo eso, el puerto de Valencia y las estrellas, le abrieron los brazos a Ismael Serrano qué se subió a un pequeño escenario, que engrandeció, a solas con su guitarra y su público. Nos regaló su música dentro del ciclo Republic Alive en el que ya hemos podido disfrutar de grupos como Miss Caffeina, M-Clan, y qué también nos acercará a Guitarricadelafuente, entre otros.

No éramos más de 800 personas las que disfrutamos con su voz y algo antes de las 21:30 horas se plantó en el escenario, con ganas. Siempre que viene cuelga el cartel de completo y ya hacía algo más de un año que no pasaba por aquí.

Fue un concierto en el que repasó sus clásicos, presentó algún tema del nuevo disco que está grabando y también nos deleitó con alguna versión. Envuelto de humo y afinando su guitarra comenzó con “Ahora” y siguió con temas míticos como “Si se callase el ruido” y “Vértigo”.

Tan hablador como de costumbre, con un discurso muy astrofísico, hablando de la luna y las estrellas, su sueño de la infancia por ser astronauta, su carrera universitaria pendiente, su abuela, su madre, o como su tío, en las noches estrelladas de verano en el pueblo de su madre, le hizo amar la música cantando por Joan Manuel Serrat, Silvio, etc.

Insistió que en el confinamiento no había podido componer nada relacionado con la pandemia, únicamente le cantaba y componía a la vida que había quedado congelada y que nos esperaba a la vuelta de la esquina. Aunque nos sorprendió con un tema que escribió hace muy poco en la que daba valor a todos los cuidadores de las personas enfermas, resaltando el papel de la mujer en este perfil, haciendo crítica al machismo. Una canción que sacó más de una lágrima.

Uno de los momentos que dejó al público en un impasse a medio concierto fue cuando versionó “Contigo aprendí” y el público coreó junto a él dentro de esa conexión que consiguió con todos nosotros al ser tan intimista. Para seguir con su tan sabida actitud crítica hacía las causas sociales, versionó el tema “Esos locos bajitos” de Joan Manuel Serrat. En homenaje a los niños que han sabido afrontar esta pandemia y todavía no saben que harán con el colegio.

Siguió con “Caperucita”, “Sucede que a veces”, y “Papá cuéntame otra vez”, himno del artista, con el que se retiró del escenario, delante de un público que le pedía más música, volvió a salir para regalarnos “Ahora qué te encuentro”.

Así finalizó esta noche en la que encontramos un público respetuoso, perfecta organización y este magnífico cantautor que dio lo mejor de sí para volver a sentir la música tan de cerca, qué no pare la música de girar y que se demuestre más que nunca que la cultura es segura.

Texto por Marta Alonso

Fotos cedidas por @blame.photography