La noche en la que La Habitación Roja me hizo llorar con “Madrid”

Hace unos días, uno de mis compañeros, estuvo cubriendo Xoel López pero para mí era el primer concierto post-confinamiento al que iba y aprovecho para decir que ha sido el lugar donde más segura me he sentido durante esta nueva normalidad. #culturasegura

Todos los que estamos metidos en el mundo de la música, de una forma u otra, hemos repetido una y otra vez que la seguridad y el distanciamiento social es posible en los eventos de música en directo, porque lo estamos viendo, lo estamos experimentando y lo estamos viviendo. Por ello, cuesta entender, que en el momento en el que las cosas van mal, lo primero que se está cortando y suspendiendo son este tipo de espectáculos. Por ello, mucho ánimo, mucha fuerza y mucho valor para todos aquellos que viven por y para la música, porque son tiempos difíciles en los que estáis intentando que ésta nunca deje de sonar.

Y dicho esto, cambio de tema. Yo venía a hablaros del concierto de La Habitación Roja el pasado martes en Ifema de la mano de Abre Madrid! y Vibra Mahou.

Me emocioné muchísimo… por lo raro de la situación, por las ganas que teníamos de bailar y saltar y que se quedaban en pequeños botes sobre la silla, pero sobre todo por sentir que la música seguía ahí, a pesar de todo.

Los de Valencia empezaron con “Nuevos románticos”, “La segunda oportunidad”, “Un día perfecto”, “Volverás a brillar” y “Berlín”. Ellos animados sobre el escenario y nosotros raros por no poder corresponderles con la marcha que nos pedían sus temas. Pero hicimos lo que pudimos para, desde abajo, intentar transmitirles toda la energía posible.

Siguieron con “Nunca ganaremos el Mundial”, “Cuando te hablen de mí”, “La noche se vuelve a encender”, “Líneas en el cielo”, “La edad de oro”, “El eje del mal” y “Quiero”. Así encarábamos la recta de final de un concierto en el que volvíamos a ver la complicidad entre la banda y las ganas que tenían de volver a los escenarios.

La última tanda de canciones, especialmente emocionante para mí, por lo que significan, por sus letras y por todo lo que hemos vivido con ellas, fueron “Febrero”, “La moneda en el aire”, “Voy a hacerte recordar”, “Ayer” y “Las Canciones”.

Mención especial para “Madrid”, dedicada a Sabi y Rocío, los dueños del mítico garito madrileño Moloko, y en la que alguna lagrimilla cayó recordando lo maravillas que eran la noches en la capital cuando estábamos en la normalidad, a secas. Y como no, “Indestructibles” nos hizo creer que algo mejor está por llegar, como un grito a la esperanza y a las ganas de que todo vuelva a su sitio.

La Habitación Roja celebra este año su 25 aniversario encima de los escenarios pero, tal y como nos contó Jorge, van a retrasar un poco dicha celebración para que podamos disfrutarla juntos, pegados y bailando sin parar. Mientras tanto, nos quedará verlos y disfrutarlos desde una silla a dos metros de distancia.

Texto por Miriam Notario

Fotos por Daniel Forés